Todos los post que he introducido en nuestro blog grupal son los siguientes (también puede leerlos, además de muchos otros, en mi blog personal que pienso mantener):
- Por un mundo mejor
- Noticias relacionadas con la sociedad
- Botellón: actividad social juvenil
- La fiebre del fútbol
- Los tesauros
- Oposición
- Práctica 6
- Práctica 7
- Corrupción
- Wikipedia versus Enciclopedia Británica
- Encierros para la Super Bowl, pues va a ser que no
- Timo de Movistar
- De médicos va el asunto
- Destrozos en las calles
- Air Madrid no es culpable
- No demos cabida al fascismo
Categoría: Pablo Berraondo
Indignante. Es la palabra que mejor define lo acaecido en Madrid con la misa funeraria en recuerdo del dictador y asesino Pinochet, que se celebro el pasado 10 de enero. Cuesta creer lo que vimos por televisión. Decenas de personas (gracias a Dios no eran más los desalmados), entre quienes se encontraban Tejero e Ynestrillas, fascistas de pro, cantaron el cara al sol tan obsoleto y provocador como nunca, con el brazo derecho en alza, franquistas. Sólo les faltaban las lágrimas en los ojos por haber perdido su España fascista.
Ver para creer. En pleno siglo XXI, aún queda gente tan retrógrada e incalificable por ofensivo como ellos. Realmente no merecen siquiera que gaste mi preciado y ausente tiempo y el de ustedes, mis lectores, en algo así, pero necesito expresar mi malestar al respecto, y con la fuerza de la palabra criticar a todos estos personajes que apoyan a asesinos dictadores condenados por la justicia y la moral mundial.
Igual que en Alemania intentan acabar cuanto antes con toda clase de resquicio nazi, igual que en Italia Mussolini y su fascismo es tema tabú, en España deberíamos enterrar a la figura de Franco de una vez para siempre. Así va el país. En vez de borrar la huella franquista, tan vergonzosa y cruel, nos dedicamos a incluir en el papel couché y en la farándula a la nieta de tan osado asesino Francisco. Por favor…
No contentos con entonar su cancioncilla, se dedicaron a gritar emblemas franquistas, aquéllos que rezaban a una España unida y libre. Muy majos los allí presentes, lástima. Pero no se contentaron con su gritos, como si de los peores hooligans se tratara, increparon a Garzón y a la cadena de televisión tele 5. Y eran gente de traje y corbata, mujeres con pieles y joyas, hombres de dinero, no se piensen que eran cuatro cabezas rapadas fascistas propios de la zona sur del Bernabéu o del Calderón. Seguramente, quienes allí se dieron tan triste cita, son abogados, directivos médicos, etc., es decir, gente influyente y con estudios, y eso es lo más triste.
Es penoso ver como todavía hay personas, si es que son dignos de calificarlos como tal, que defiendan ideas tiranas, absolutistas, macabras y dictatoriales. Seguramente que si hubieran sufrido en sus carnes o en las de su familia las garras de la dictadura franquista, no hubieran estado ahí gritando.
Para más INRI la misa se celebro en la Iglesia San Fermín de los Navarros en Madrid, cosa que me ofende muy directamente. ¿Quién permitió una misa funeraria así? ¿No debería la Iglesia tomar cartas en el asunto y sancionar al párroco de la misma? Con la Iglesia hemos topado, que diría aquél, pero la verdad es que me cuesta creer como un sacerdote cristiano, de mi misma religión, puede ofrecerse o no negarse a celebrar tan macabra eucaristía, escasas fechas después de celebrar la misa de Navidad.
Seguro estoy que ese hombre estará sufriendo en el infierno lo que ha hecho sufrir mientras vivía en la tierra. En paz descansen cuantas víctimas dejó en su camino. Y por favor, condenemos públicamente actos como este, porque al igual que se ilegalizan manifestaciones, bien debiera haber un criterio para erradicar esta clase de citas organizadas y anunciadas de antemano (publicaron una esquela en el periódico El Mundo). Porque la extrema derecha bien debiera estar prohibida, por eso mismo, por extremistas, y no son pocos los actos violentos que protagonizan sus afines más jóvenes. Desconozco de dónde les puede venir tal sentimiento de hiel, de exaltación y enervación de la sangre que corre por sus venas y que les lleva a cometer palizas en nombre de la defensa de su país. Retrógrados insolentes, eso es lo que son además de violentos. Espero que su futuro sea acabar entre rejas y dejen de expandir ideas tan terroristas como las que llevan por bandera. Ni una cosa ni la otra.
No dejemos pasar por alto todo esto. Se valen de ello, y se regocijan de salir en los medios de comunicación, porque no acaban malparados. Les hace gracia verse insultando a unos y a otros en directo. Supongo que ha esta gente la palabra vida les dirá bien poco, y la palabra sólo la utilizan para faltar. ¡Enterremos a Franco y sus resquicios fascistas ya!
De nuevo a vueltas con Air Madrid y sus problemas. Es el tema de actualidad en España, el único que pudo relegar el terrorismo y la tregua a un segundo plano de la actualidad. Es complicado posicionarse en este tema, porque sin duda que tanto la compañía como el Ministerio de Fomento manejan más información de la que hemos podido leer en prensa durante estos meses.
Todo es muy extraño. Una compañía que hace poco anunciaba que estaba estudiando su entrada en Bolsa, de buenas a primeras parece que es la peor compañía aérea del mundo, y entre medio se mete la Comunidad Europea diciendo que no estaba entre el “TOP 50” de las compañías con más irregularidades. Muy raro.
Air Madrid se defiende indicando que había entregado toda la información a Fomento, y que le habían renovado la licencia de vuelo hace escasos meses, en mayo de 2006. Y ahí llevan razón. Sin valorar la viabilidad de Air Madrid, lo que si parece claro es que no se ha actuado consecuentemente desde el gobierno español, y particularmente desde el Ministerio de Fomento y desde Aviación Civil. No es justificable su actuación, ni mucho menos las formas con las que se ha llevado a cabo.
Aparentemente la compañía funcionaba y cumplía con sus servicios, mal que bien, pero cumplía. Es cierto que acumulaba retrasos, y muchos, pero no había cancelaciones de sus vuelos, y aseguraba la seguridad de sus viajeros.
Como bien destaca el presidente de la Air Madrid, el señor Jose Luis Carrillo, tan sólo suman un altercado destacable en cuanto a la seguridad en sus aviones, y es que el motor de uno de sus aparatos falló en pleno vuelo y se vio obligado a aterrizar en el primer aeropuerto disponible.
Ahora todos nos echamos las manos a la cabeza, pero no se ha actuado responsablemente. Fomento ha “asfixiado” a esta empresa, y son palabras de su propio presidente. Ahora bien, también Air Madrid suspendió su actividad prácticamente de la noche a la mañana sin previo aviso, provocando el caos en los aeropuertos y la ira en sus clientes afectados.
Y las páginas de los periódicos empiezan a recopilar datos: 300000 afectados con reservas realizadas, 120000 pasajeros sin viaje de vuelta, miles de reclamaciones… Y el gobierno sale al paso con un indignante plan de emergencia para amedrentar a la opinión pública como si de fieras de circo romano se tratara. No es justo que se solvente esta situación particular de una empresa con dinero de todos. ¿Qué suponen 300000 personas en el total de españoles? Nada, esta es la realidad.
Por lo cual el gobierno español se ha equivocado fletando aviones para los afectados sin esperar a las decisiones de la propia empresa o de la justicia. 5 millones nos dicen que son los que se han gastado en alquilar aviones (curiosamente dependientes de la compañía Iberia, la cual se niega a aceptar pasajeros afectados en sus vuelos regulares alegando el 100% de ocupación) 5 millones de euros que tenemos que poner entre todos por los errores cometidos por un incompetente Ministerio de Fomento, en este caso, y por unas erróneas decisiones de una compañía aérea que a muchos como a mí ni nos va ni nos viene.
Y como es Navidad parece que todo vale. Pues no. Si uno quiere viajar tiene muchas opciones: una son las compañías seguras, de prestigio, con prestaciones y múltiples servicios, como la propia Iberia, que te asegura llegar a tu destino aunque haya problemas con el vuelo (excluyendo problemas naturales como nevadas, nieblas, etc.), pero por eso se paga; y otra opción son los vuelos baratos que te pueden dar algún problemilla como cancelaciones, aunque no sea lo habitual, retrasos, se lo digo por experiencia, menor confort durante el vuelo, etc.
Claro que son muy golosos los precios de bajo coste, pero nadie da duros a pesetas, y menos una empresa. En algún sitio estarán reduciendo costes, y el ejemplo es claro: nueve aviones de flota que no paraban para poder cubrir las crecientes líneas de Air Madrid con sus consecuentes retrasos, menos personal, aviones viejos, menos servicios, peor atención al cliente, etc.
El señor Carrillo y su empresa se desentienden de las consecuencias del cierre pasándoles la pelota a sus amigos de Fomento y a su ministra Magdalena Álvarez, quienes no han sabido gestionar responsable y consecuentemente su actuación. Les acusan directamente del cese de la actividad de la aerolínea, y el paquete son 300000 afectados y una opinión pública contraria. Air Madrid acusa a Fomento de haber dañado injusta e innecesariamente la imagen de su compañía.
No sé si será toda la culpa del Ministerio, lo que si está claro es que la marca comercial ha quedado desprestigiada completamente, y ese daño sí que es irreparable. Ni siquiera invirtiendo una millonada en publicidad o en jugosas promociones van a poder cambiar la imagen que ahora todo el mundo tiene de su compañía, y mucho menos con lo reticentes que somos en el mercado español.
Así que, por encima de sanciones, devoluciones de dinero, ofertas para hacerse cargo de la compañía, planes de viabilidad, etc.; lo único que queda claro es que ni el Ministerio de Fomento ni Air Madrid son los que más pierden, sino que una vez más son sus clientes y los consumidores en general, es decir, nosotros.
Fuente del logo: Air Madrid
¡Pobre mobiliario urbano! Cuánto tiene que sufrir todos los años por culpa de conductas incívicas de los ciudadanos de a pie. Y es algo que nunca he entendido ni entenderé, porque lo pagamos todos con nuestros impuestos.
Parece que está de moda destrozar papeleras, farolas o los jardines de la ciudad. Muchos echan la culpa a los más jóvenes y no les falta razón. Es salir de fiesta y beber dos copas y la gente cambia de una manera asombrosa.
Como si en su día a día vivieran reprimidos por algo o por alguien se dedican a desahogarse dando buena cuenta de cuanto se pone en su camino y no tengan que abonarlo de sus propios bolsillos, claro está, porque es eso lo que realmente les duele.
Y no sólo se conforman con lo que pagamos todos sino que atentan contra bienes privados, sobre todo contra los vehículos estacionados. Decenas son los retrovisores arrancados a patadas o a golpes cada noche festiva. Incluso se atreven a quemar telefonillos o a destrozar cristales de los portales, sin entrar a valorar donde orinan o defecan. Indignante.
No sé qué gracia le ven a todo esto. Seguramente, si algún día se encuentran ellos su coche con el capó pisoteado por algún gracioso, con la luna rota, los limpias doblados o sin retrovisor, en ese momento se darán cuenta de lo que duele, sobre todo a la altura de la cartera. ¡Ya está bien!
Si es que a veces deben de estar horas trabajando para arrancar pivotes de piedra del suelo, o para arrastrar pesadas vallas o piedras de alguna obra cercana. Y luego serán los más vagos de sus casas. No sé de quién es la culpa, si de la educación de cada casa o de la sociedad, pero sin ninguna duda, hay que acabar con estas conductas ya.
Y los cuerpos de seguridad del estado se ven superados todos los fines de semana con esta clase de comportamientos. Un poco más de civismo es lo que hace falta hoy en día, un poco más de responsabilidad, un poco más de cultura. Que esto nos está costando una millonada a todos con nuestros impuestos, y son gastos que se pueden y se deben evitar. A ver si en este año que entra las cosas cambian…
Fuente de la foto: Lamartine
Medicina es la carrera más dura de cuantas se pueden estudiar en una universidad y además es la más gratificante, puesto que no hay nada más bonito que salvar una vida. Cierto es que de vez en cuando algún paciente se queda en la camilla y no pueden hacer nada por él, pero el hecho de poder tener en tus manos el poder de salvar a las personas debe hacerte sentir como un semidiós.
Ahí van ellos por los pasillos de los hospitales, bata blanca en su percha, nombre bordado justo encima del bolsillo que resguarda al corazón, fonendoscopio cayendo bajo ambos hombros tras rodear su cuello y diversos aparejos con caóticos nombres en sus bolsillos, aparejos para gente como yo que desconocemos el mundillo de este gremio.
Y en su cabeza…en su cabeza concentran todo el saber necesario para que deseemos caer en sus manos cada vez que nos encontramos mal, y qué decir cada vez que vemos que nuestra vida corre peligro. Ellos, siempre dispuestos, con difíciles turnos plagados de guardias y horas extra en los hospitales. Ellos, que son médicos las 24 horas del día, saben lo que hacer en cada momento.
Fríos y calculadores en el quirófano, profesionales y correctos en los pasillos, grandes personas en la calle, tienen que soportar como todos nosotros nos automedicamos como si hubiéramos nacido para esto. Olvidémonos de recetarnos nosotros mismos o a nuestros familiares y acudamos siempre a las consultas médicas.
Elocuente fue el anuncio del ministerio de sanidad contra la medicación, en el que todos salíamos vestidos de bata blanca y recomendando medicamentos allá por donde vamos, hasta el frutero sabía de medicina, sin querer faltar a tan respetable trabajo.
Estamos mal acostumbrados a ver como todas las madres dan una pastilla o un sobre o algún jarabe a sus hijos al primer síntoma de enfermedad, antes de consultar a ningún especialista. Bien es verdad que las madres poseen un extraño sexto sentido para estas cosas, y que parece que hayan estudiado al menos tres cursos de medicina, pero no nos debemos de equivocar.
Hay que evitar la automedicación porque puede acarrear serios problemas, hay que ser responsables y consecuentes y acudir al matasanos, como se empeñan a denominarlos personas poco ilustradas. No pensemos que la medicina es algo fácil o cercano, porque no lo es.
Diez años de carrera no son tontería, y es más, poco remunerados están para el poder que tienen. ¿Qué pasaría si todos los médicos del país se pusieran totalmente en huelga? Menos mal que tienen decencia y ética moral. Lo dicho, nada de automedicarse.
El móvil es un instrumento imprescindible en el día a día de millones de personas en todo el mundo. En España se acabá de abrir el mercado, y son varias las empresas que están saliendo a la palestra. Así, además de las tradicionales Vodafone, Orange, Movistar, se añaden otras como Yoigo, Crrefur o Happy, además de numerosos proyectos para sacar nuevas compañías como por parte de El Corte Inglés.
A estas nuevas empresas les cuesta hacerse con un porcentage significativo del mercado celular debido a las reticencias de los consumidores. Prefieren no moverse de su compañía de siempre porque les va bien.
Mi caso es especial. Yo soy cliente de la compañía más azul del mercado, la del mundial de motociclismo, la organizadora de conciertos, la patrocinadora oficial del aniversario de los cuarenta principales...
Todos sabemos de que empresa estoy hablando. Es indignante que esta empresa se jacte de ser una compañía que trabaja por y para los jóvenes en especial, organizando actividades culturales, promociones como las horas felices, y tarifas "especiales", engrose sin argumento alguno las facturas de sus clientes.
Desde junio (6 meses van ya), no hacen más que cobrarme de más en mis facturas mensuales, y no soy el único. Y no es que te cobren si quiera un euro de más, que no debieran, es que cobran 18 euros de más, 6 u 8 euros, les da igual, como les viene hacen caja.
Y uno como cliente llama y se queja, y al principio no se encuentra más que con pobre telefonistas que no tienen más que buenas palabras y que te cursan una queja. Pero es que el mes siguiente no te reembosan tu dinero, y no contentos con ello te vuelven a cobrar de más.Así que vuelves a llamar.
Así hasta la última factura fechada el 1 de diciembre del año que corre. De nuevo cobran de más, y ya me deben más de 40 euros. ¿Pero qué se han creido? Es mi dinero. Ahora pueden estar invirtiendo mi dinero y sacándole un rendimiento que también me debieran reembolsar.
Uno ahora llama y los telefonistas ya no le parecen tan pobres, más bien todo lo contrario. Son trabajadores de una empresa dirigida por sinvergüenzas e incompetentes que no hacen más que robar el dinero de sus clientes. Denigrante. Igual es que no les llegaba para pagar a Bisbal o algún otro macroconcierto que se han sacado de la chistera para lucrarse con mi dinero.
¿Qué son 40 euros para Movistar?Algo insignificante, pero si a todo el mundo nos van robando euros todos los meses, alguien tiene que estar más que forrado. ¿No será de Marbella el presidente de esta compañía? Todo puede ser.
Y tu por si acaso no te retrases un solo día en liquidar tu factura, porque te cortan la línea y a la semana te amenazan con que vas a pasar a formar parte de la lista de morosos, con lo cual nadie te dará hipotecas en tu vida, ni créditos ni nada parecido, porque debes a Movistar unos 12 euros. Y nosotros somos tontos.
¿A qué lista van a ir a parar estos? Como un cliente es insignificante, no te hacen ni caso, pero al menos, utilizando la fuerza de la palabra y las excelencias de internet y su extensión mundial, podemos darle palos desde aquí. Ganas tengo ya de llegar a ser un reconocido periodista (Dios lo quiera) para poder escribir abiertamente sobre ellos en algún medio nacional.
Yo solo pido lo que es mío, ni más ni menos, así que se dejen de promociones y de captación de nuevos clientes si no pueden atender como es debido a los que ya tienen. Yo por poco tiempo, porque estas navidades les dejo de pagar y me cambio de compañía, a no ser que me devuelvan mi dinero.
No sé cómo acabará ésto, pero yo quiero mis 40 euros en mi cartera y cambiarme de compañía. Vergonzoso.
La actualidad pamplonica se ha visto marcada estos días por el rechazo por parte del ilustre ayuntamiento de nuestra ciudad a la celebración de tres encierros para fines publicitarios. Esta decisión del consistorio ha levantado cierta polémica en las calles de Pamplona entre quienes ven con buenos ojos la celebración de estas carreras y quienes apoyan la decisión de la institución.
La historia comienza cuando la marca de cervezas “Budweiser” elige Pamplona y sus encierros para rodar el anuncio que enseñarán en la final de la “Super Bowl”, seguida por aproximadamente 50 millones de personas de todo el mundo. Pretendían hacer tres encierros en diciembre (tan sólo uno de ellos con toros, los otros dos con mansos) para así conseguir las imágenes que ellos querían utilizar en su spot.
La marca de cervezas corría con todos los gastos que conlleva organizar este evento, que no son pocos (vallado, seguridad, limpieza, seguros, personal sanitario…), además de dejar una suculenta bolsa de euros para las arcas del consistorio. La respuesta del ayuntamiento, un rotundo e inegociable no.
Los encierros son el acto por antonomasia de los Sanfermines, son el corazón de la fiesta y su razón de ser desde antaño. ¿Quién no conoce los encierros de Pamplona?; ¿quién no ha visto nunca caer a los toros en la curva de Mercaderes-Estafeta?; ¿quién no se ha levantado nunca a las 8 de la mañana para ver en directo tan vibrante carrera?
Es un tema farragoso. Quienes realmente saben qué es el encierro, quienes lo viven desde siempre, quienes lo sienten y quienes lo corren de verdad, seguramente se opondrán a comercializar de esta manera el encierro.
Desde el punto de vista publicitario, es una ocasión única, porque no son pocos los millones que cuestan anunciarse en plena final de la “Super Bowl” con la repercusión que este partido tiene en todos los continentes, especialmente en el americano y más concretamente en Estados Unidos.
Pero lo que menos necesita Pamplona es comercializar sus fiestas y en especial su encierro. Del 6 al 14 de julio la vieja Iruña no da a basto, se encuentra saturada. Ya es de sobra conocida la popular carrera en todos los rincones del mundo, gracias en gran medida a la historia y la pluma de Ernest Hemingway, pluma que llevaba por tapón un pañuelico rojo y una faja como adorno.
El resto del año, Pamplona carece de turismo. El turismo rural y de interior es el imperante en nuestra comunidad. Cierto es que somos una ciudad tan pequeña que no se ve en el mapa, como bien dice la popular canción, pero en esos nueve días de julio somos la capital del mundo, sin ánimo de exagerar nuestro egocentrismo.
Además, lo que sobran en las calles de Pamplona son heroicos corredores que no saben de qué va ésto, grandes corredores con faja caída a la derecha, boina carlista que poco o nada tiene que ver con nuestra fiesta pero que año tras año se vende como churros, estado etílico preocupante, chancletas en los pies, variopintos sombreros en sus cabezas y qué más sabe Dios que lleva su vestimenta. Lo que realmente hace falta es un poco de conocimiento, que el encierro no es ninguna tontería, que realmente te puede costar la vida.
Los que somos corredores estamos hartos de todos estos guiris sobre todo, fácilmente identificables, más aún cuando corren con una camiseta que publicita un casino yanqui on-line (denigrante), y demás amago de corredores que se meten en el recorrido todas las mañanas tratando de hacer del encierro un afterhour, cantando canciones futbolísticas minutos antes de sonar el primer cohete, y berreando alcoholizados pensando que en vez de toros igual salen los dibujitos de Disney a animar a los presentes. Patético.
¡Basta ya! La gente de casa, y quienes vienen de fuera a correr el encierro de verdad, por afición, por amor a la carrera, por tauromaquia, por los sentimientos que en uno despierta ver a los toros resoplando en su espalda, todos estamos ya hartos de tener que sortear y que preocuparnos más por la masa de inconscientes que por los propios toros. Y gracias al capotico de San Fermín que no pasa nada más y que no sumamos muertos y muertos todos los años. Eso sí que es sorprendente.
De alabar es la actuación de la policía municipal en estos días, y de la policía foral, y aún así no dan a basto ni con ayuda de los chavales de protección civil. Yo aplaudo la decisión del ayuntamiento. El encierro es lo que es, y el primero del año es el 7 de julio. Y no hay más que hablar.
Hoy será una marca de cervezas, pero si se permite acabaríamos parando los toros en plena carrera para fotografiarlos comiendo patatas fritas con Emilio Aragón o yogures de los que te ayudan a… ya sabes, con Coronado.
Mientras leía la noticia en la prensa local sorprendido, me asaltaba la misma duda en cada línea.: ¿qué opina PETA de todo ésto? No me quiero aventurar a decir nada que no sea cierto, pero seguro que no lo verían tan mal, porque es una cerveza yanki, porque sólo es publicidad o por cualquier chorrada así con lo que justificarían todo este circo que querían montar. Voy a dejar de meterme con este colectivo porque lo mismo un día no me hago la cama y piensan que le estoy toreando a mi madre y se agolpan cuatro tarugos desnudos en la puerta de mi casa. Lo mismo hasta llaman a la prensa para dar más pena como todos los 5 de julio. ¡Que se vayan de aquí!
La tortura no es arte ni cultura dicen, pero por si acaso irán a ver los rodeos de búfalos, o los estúpidos espectáculos animales americanos como carreras de cerdos, o soñarán con tener un caballo de carreras… ¡que nos dejen tranquilos!
Pido disculpas si este artículo ha resultado un tanto subjetivo, pero como corredor y amante de los encierros que soy no puedo concebir que se insulte de esta manera a mi ciudad y a sus encierros. Así que el que quiera correr en nuestras calles, que sepa donde se mete y como se hace (y nunca se apunte a cursos como los que da por Internet el divino Julen Madina, el mismo que se cree que lo sabe todo, el mismo que se atreve a considerarse como un profesional del encierro, el mismo que corre con los codos en alto golpeando a los demás, el mismo que empuja a quien se le pone en medio, el mismo que no duda en lanzarte a los cuernos del toro si le estas estropeando una foto de portada o un bonito primer plano, el mismo insulso y ababol de Hernani que un toro le corneo 5 veces en el callejón y que gracias a San Fermín puede contarlo…por favor, eso es reírse de los demás corredores Julen, y está muy pero que muy mal, también tu podrías ver el encierro por la televisión en la que tanto te gusta hablar, cuanto mejor estaríamos).
Tratemos al encierro como lo que es, un arte como el torear, un acto de emoción, de valentía, de sentimientos. Menos mal que no hemos prostituido el encierro aceptando ofertas publicitarias ajenas a nuestras instituciones y nuestros intereses, por muy suculentas que estas sean.
Tras haber leido los comentarios de Daniel Rodriguez y de Sergio Rodriguez, además del punto de vista del creador de la Wikipedia, llego a la conclusión de que, al igual que defiende su fundador (Jimmy Wales), el punto fuerte es que esté hecha por personas de la calle, con todos sus conocimientos recogidos en cada artículo escrito.
Es evidente que puede haber gente que intente perjudicar esta enciclopedia con falsas entradas, pero la mayoría son de fiar y muy prácticas, ya que la información se dispone de manera más sencilla que cualquier enciclopedia formal escrita por profesionales y entendidos que en ocasiones se adornan en demasía olvidando su fin informativo final.
Personalmente, desde que conocí Wikipedia me ha servido para encontrar información fácilmente y para aclarar diversas dudas. Para la última entrada de nuestro blog en la que he escrito sobre el encierro, por ejemplo, es en la wikipedia donde más entradas puedo encontrar al respecto, no sólo de los encierros de Pamplona sino de los celebrados en toda España, mientras que en la Enciclopedia Británica a penas citan los encierros dentro del artículo sobre Pamplona, quedando bastante atrasados en este tema con respecto a la Wikipedia.
Sin embrgo, es justo reconocer la indudable calidad y profesionalidad de la enciclopedia Británica que dispone de un importante peso informativo en cuanto a asuntos científicos sobre todo, por lo que he podido indagar, pero que cuentan con la dificultad añadida de la teminología específica en inglés.
En cualquier caso son dos herramientas a tener en cuenta para buscar información y bastante fiables a priori, si bien siempre hay que ser un tanto escépticos y corroborar toda información.
